Hace apenas dos meses nos acercábamos hasta esta asociación de vecinos para conocer la gran labor social que estaban realizando.

Su presidenta Dácil Ramos ya nos alertaba del problema de espacio que tenían desde hace años. “Al disponer solo de una pequeña sala para todo, cuando llegan los productos del banco de alimentos, debemos desalojarla e inhabilitarla hasta que se realice el reparto. Por ello, hemos solicitado la ampliación de las instalaciones.”

Hay muchos residentes de la zona que necesitan ayuda para poder comer cada día. “Los Candiles” trabaja codo a codo con el Banco de Alimentos Europeo. Una gran labor social que permite que más de 200 personas reciban alimentos. Cada quince días, ellos mismos se encargan de ir a recoger los productos y de repartirlos: más de mil kilos de comida. Un trabajo extraordinario que demuestra la entrega de todos sus integrantes. “Supone un gran trabajo para nosotros, porque son muchos kilos de comida y debemos encargarnos de todo, pero realmente merece la pena. No podríamos dejarlo sabiendo que muchas personas dependen de ello para llegar a fin de mes”, asegura su presidenta.

Dácil Ramos, junto con los demás miembros de la Junta Directiva y todos sus colaboradores, se dejan la piel cada día para que la Asociación camine hacia delante. Y ya no solo que camine, sino que crezca y que consiga captar el interés de todos sus vecinos.

Esta misma semana, por fin se ha procedido a la cesión temporal de un local de titularidad municipal a esta Asociación, para su uso solidario como banco de alimentos en el barrio de Los Gladiolos, reforzando de esta forma la red asistencial que presta auxilio social en la ciudad.

“Estamos muy contentos, era algo que necesitábamos urgentemente. El local está cerca de la Asociación. Ahora lo estamos arreglando y esperamos poder inaugurarlo pronto”, nos comenta su presidenta.

Desde el 2011 gestionan el reparto del Banco de Alimentos Europeo. “Con los años, la demanda ha ido incrementando considerablemente. Desde que supimos que el salón se quedaba libre, empezamos a tramitar todas las solicitudes necesarias. Fueron varios meses de espera, pero por fin lo conseguimos”.                       

“Tenemos mucho trabajo todavía por delante, pero como dice el refrán: las cosas de palacio van despacio… Lo importante es siempre seguir, luchar  por lo que creemos y contribuir en lo que podamos aportando nuestro granito de arena”.