Su nombre no pasa desapercibido, ellos tampoco: Paco, Mingo, José, Conrado y Jorge dan vida a uno de los grupos cómicos con mayor recorrido de las Islas. Este 2017 coincide con su décimo quinto aniversario: quince años haciéndonos reír y llevando su humor canario a todos los rincones del Archipiélago. Cinco amigos que se reúnen durante horas, en ensayos que a menudo terminan en un auténtico “cachondeo”.

El próximo 7 de julio, actuarán en el Teatro Guimerá, conmemorando su larga trayectoria, en un nuevo espectáculo que promete estar a la altura de su entregado público, agradeciéndoles su cariño con numerosas sorpresas…

 

Todo surgió gracias al éxito de sus intervenciones en un programa de radio pero, ¿por qué el nombre de “El Supositorio”?

En una de nuestras primeras reuniones intentamos buscar un nombre para el programa de radio, y en un acto de inspiración, a José se le vino El Supositorio a la cabeza, como una forma de “curar con humor”. Nada más decirlo, todos estuvimos de acuerdo. En un principio era solo para el programa, pero terminó quedándose también como el nombre del grupo.

¿Cómo creen que han evolucionado en estos 15 años?

A nivel personal, estamos más viejos y vamos notando los achaques, hemos “in-volucionado” (risas). En el plano profesional, hemos contemplado todos los registros. Quizás recorrimos un camino poco habitual para los grupos que se dedican al humor. Empezamos en la radio, luego hicimos algunos audiovisuales y rápidamente surgió el proyecto de televisión. A partir de ahí, ya nos centramos en las actuaciones sobre el escenario.

¿Cuántas horas de ensayo hay detrás de cada espectáculo?

Con el paso del tiempo hemos ido cogiendo tablas, hemos ganado en seguridad y ya nos notamos más sueltos. Nuestros ensayos nunca son únicamente ensayos. No tenemos un guion cerrado, sino que siempre estamos añadiendo chistes. Hasta diez minutos antes de que se abra el telón, podemos incluir un chiste maravilloso que se nos ocurre sobre la marcha. Tenemos la rutina de vernos todas las semanas y los dos meses previos a un show, empezamos a ensayar tres veces a la semana durante varias horas.

¿Qué es con lo que más disfrutan en los espectáculos?

Actuar en directo tiene algo especial que no tienen ni la radio ni la televisión, que es la presencia de la gente, esa reacción inmediata, el calor del público que le llega al artista rápidamente. Eso es impagable, es lo maravilloso de la experiencia del directo. Ver a la gente disfrutar y pasárselo bien con lo que hacemos, nos emociona y nos satisface mucho.

¿Y lo más difícil?

No tenemos la figura de un manager, creemos que en ese sentido somos autosuficientes. Y esa es quizás la parte más tediosa, la de vender el show, la producción, la organización… Aunque en eso somos bastante responsables y nos dividimos bien el trabajo.

¿Cuál es la clave para permanecer 15 años en este mundo tan complicado?

Cuando disfrutas de lo que haces y la experiencia es tan gratificante, crea una adicción como cualquier otra. Y eso es una de las cosas que nos ha mantenido juntos, aparte de que también defendemos nuestra marca. Hemos conseguido una entidad, la gente ya nos identifica con nuestro estilo de humor propio y eso nos motiva para seguir creciendo.

Al ser cinco integrantes pueden surgir conflictos y algunos grupos terminan disolviéndose. Afortunadamente no es su caso, ¿cómo consiguen esa armonía?

Hubo un punto esencial en el camino de El Supositorio: el día en el que firmamos el contrato. Tras una crisis en un momento determinado, a José se le ocurrió redactar un pequeño contrato que definiera las motivaciones del grupo y cómo debíamos llevarlo. Algo así como que “los miembros de El Supositorio tienen una vida al margen del grupo y las cosas que hagan aparte no tienen que ver; para que sea El Supositorio tienen que haber al menos tres miembros y todo lo que se haga por el grupo es con amor”. Somos cinco, cada uno con su ego, y es muy complicado que si alguno le dice a otro que no le gusta lo que hace, se lo tome bien. Tras firmar el contrato, sabemos que si nos decimos algo, es solo para mejorar y porque creemos que es lo mejor.

De todo lo que han hecho, ¿con qué se quedan?

Cada cosa tiene su atractivo. La radio mantiene el romanticismo…y si nos dejan delante de un micrófono, “la podemos armar”. Si pudiéramos tener un programa de radio propio, estaríamos encantados, porque nos gusta mucho. Sin embargo, donde nos hemos expresado mejor quizás haya sido en televisión, porque siempre que pensamos en los sketches que vamos a hacer, pensamos también en cómo serían las imágenes.

¿Es fácil hacer reír a la gente?

Podríamos acudir al tópico de “hacer reír es muy difícil porque para hacer llorar solo hace falta una cebolla”. Eso queda muy bonito, pero no conocemos a ningún cómico que diga que le cuesta hacer reír, porque si no, no sería cómico. Para nosotros no es difícil. El cómico es aquel que mantiene su gracia o incluso no teniéndola, cuando se sube al escenario, no puedes dejar de reírte.

¿Lo mejor de trabajar entre amigos?

Que todos nos queremos y nos entendemos a la perfección. Si algún día uno tiene un problema personal y se tiene que ausentar, ninguno le va a echar nada en cara, porque lo entendemos y lo apoyamos. En ese sentido somos muy comprensivos unos con otros.

La anécdota más graciosa que recuerden sobre un escenario

Hemos tenido entradas a destiempo, equivocaciones flagrantes, nos hemos reído porque no aguantábamos más… Una vez, a uno de nosotros “lo mataban” en un sketch, y cuando estaba tirado en el suelo, un compañero le dio sin querer una patada enorme…también nos hemos dado cachetadas pasándonos de fuerza… (risas) Nos ha saltado un gato negro al escenario…

¿Qué vamos a ver el próximo 7 de julio en el Teatro Guimerá?

Va a ser un homenaje que queremos compartir con nuestros fans. Es una edad bonita, 15 años. A priori no éramos muy partidarios de aniversarios pero al final, creemos que es algo que merece la pena celebrar. Durante un tiempo, brindamos al público la oportunidad de elegir, a través de una encuesta en las redes sociales, el sketch que más les gustaría volver a ver. En el espectáculo va a haber una parte con los más votados, y otra con cosas nuevas y muchas sorpresas.

Algún sueño que aún no hayan cumplido

Hacer una película. Supondría tocar el registro que nos falta y creemos que de aquí al 2020, El Supositorio conseguirá hacerla. Deseamos también que se nos brinde la oportunidad de volver a tener un programa propio en televisión. Esos serían los dos retos que les quedarían al grupo por cumplir…

 

“Nos encanta actuar y hacer humor, y sobre todo, estar juntos sobre el escenario, disfrutar con el propio texto y pasárnoslo bien”.

El Supositorio, un grupo de amigos que disfruta cada vez que se sube al escenario y que consigue divertir al público en todos sus espectáculos. Han llevado su humor por muchas localidades de las Islas, donde siempre son bien recibidos. Mantienen intacta la esencia de su humor canario, provocando en sus actuaciones, desde hace ya 15 años, las risas de su público incondicional, al que agradecen con cariño su fidelidad y entrega...