Una semana repleta de actividades solidarias. La Parroquia de Santa María de Añaza organizó la cuarta edición de una iniciativa que se consolida cada vez más en este barrio.

La "Semana Solidaria" se llevó a cabo del 12 al 18 de junio, con gran éxito de participación. Un evento donde los proyectos sociales impulsados por la parroquia y sus voluntarios salen a las calles del barrio para mostrar el trabajo realizado en los últimos meses.

Talleres de manualidades, huerto ecológico, actuaciones de folklore, cantautores y muchísimas más actividades que se desarrollaron principalmente en la rambla de Añaza.

El párroco “Pepe” llegó al barrio hace diez años, y rápidamente se ganó el cariño de los vecinos. Debido a la gran cantidad de personas que acudían a él solicitando ayuda, consideró necesario desarrollar ciertos proyectos sociales que ayudaran a todas ellas a salir adelante. Desde 2014, se han puesto en funcionamiento numerosas acciones, consiguiendo realizar una gran labor en un barrio que ha progresado mucho en los últimos años.

Goretti Rodríguez, coordinadora del proyecto “Añaza Por sus Jóvenes”, nos cuenta cómo se ha desarrollado esta “Semana Solidaria”:

¿En qué ha consistido esta iniciativa?

Hemos tratado de sacar a la calle los proyectos que desarrolla la Parroquia durante todo el año. Actualmente tenemos muchos en marcha, para jóvenes, niños, mayores, emprendedores… Nuestra intención es hacer visibles a la gente de la zona todos esos proyectos y mostrarles el trabajo que estamos desarrollando.

¿Cómo surgió la idea, hace ya cuatro años, de llevar a cabo esta “Semana Solidaria”?

El primer año que se realizó fue con la idea de mostrar al público todas las labores que estábamos llevando a cabo, de integrar cada vez más a los vecinos y de llegar al mayor número de personas posible. Fue también una forma de unificar todos los proyectos en uno.

Algún proyecto que destacar:

La jornada del sábado 17 fue muy importante porque se concentraron numerosas actividades en el barranco urbano de Añaza, situado justo enfrente de la parroquia. Se trata de un centro de educación medioambiental que se ha creado este año para la formación de jóvenes en el tema del medioambiente y del reciclaje, y para la concienciación de la ciudadanía de lo importante que es la naturaleza y el cuidado de la misma.

La jornada del domingo terminó con un “broche especial”:

Sí, llevamos a cabo un gran acto cultural, que se celebra siempre al finalizar la semana. Fue un concierto benéfico en el que colaboraron este año la Orquesta Sinfónica del Conservatorio Profesional de Música, dirigida por Ángel Camacho, el Coro Gospel Shine Voice, dirigido por Ezequiel Barrios y como “estrellas” tuvimos a los niños del Añaza Gospel Kids, que es un proyecto que pusimos en funcionamiento este año. Desde el mes de octubre, 25 niños han dado forma a este coro, que ya ha actuado en varias ocasiones en Santa Cruz.

¿A quiénes estaban dirigidas todas esas actividades?

A la gente de Añaza principalmente. Son actividades totalmente gratuitas, de lo que se trata es de que todos pudieran disfrutar.

Al tratarse de un fin solidario, ¿cómo recaudaron fondos?

La idea de recaudar fondos la llevamos a cabo gracias a unas rifas simbólicas que vendimos al módico precio de un euro, para que todo el que quisiera pudiera colaborar con nosotros. También hubo muchas empresas que colaboraron con regalos como noches de hotel u obsequios para poder sortear durante esa “Semana Solidaria”.

¿Cuál era el objetivo de la iniciativa?

Mostrar al barrio y a la sociedad lo que estamos haciendo. Que los vecinos se sientan acompañados y que sean partícipes de todas esas labores que desarrollamos, para que puedan poner en práctica todo lo que han aprendido en los diferentes proyectos.

¿Cómo fue la participación de los vecinos?

Muy buena, sobre todo en las actividades de tarde, que tuvieron mayor afluencia de asistentes.

Esta cuarta edición, ¿ha mejorado respecto a las anteriores?

Sí, vamos mejorando, cada año es mucho mejor y la gente va conociendo más esta iniciativa. Sobre todo, hay mucha participación en forma de donativos, y eso es muy importante para nosotros. El sábado 17 por ejemplo, hicimos la Comida Solidaria y la gente colaboró regalando papas, piñas... Hay organizaciones también que siempre nos ayudan para facilitar la labor que hacemos.

Después de tanto tiempo, van a hacer realidad la Fundación Canarias Buen Samaritano.

Cuando la gente ve que es para un fin benéfico, ayuda en todo lo posible, más aun cuando se trata de una parroquia que desde hace diez años ha apostado siempre por ayudar a todo el que lo necesita. A partir de ahora, todos estos proyectos que han nacido en Añaza, van a formar parte de esta Fundación.

¿Con qué objetivo se crea?

Nuestros proyectos han crecido tanto, que nos vemos en la necesidad de gestionarlos a través de una Fundación, para seguir creciendo y abarcando todo lo que sea posible para dar progreso a un barrio como Añaza.

¿Cómo consiguen llevar a cabo tantos proyectos?

Todos se hacen gracias a aportaciones privadas de particulares y también de varias Administraciones Públicas y Fundaciones. Son organismos que ven que se trata de un proyecto consolidado y donde saben que la ayuda llega realmente a las personas que lo necesitan y que además esos proyectos perduran en el tiempo.

¿Otras colaboraciones a destacar para que esas acciones salgan adelante?

A nosotros nos llega mucho voluntariado. Gracias a Dios, somos una parroquia que funciona muy bien en ese sentido. El motor de nuestras iniciativas son todos esos voluntarios que colaboran. Siempre llega alguien para ofrecer ayuda: profesores, amas de casa…y siempre son bien recibidos y muy necesarios. En la “Semana Solidaria” fueron muchos los que se prestaron a ayudar para montar y desmontar las mesas tanto de los talleres, como de las comidas que realizamos, y también vinieron muchos monitores a ayudar desinteresadamente llevando a cabo actividades deportivas, manualidades, taichí…

¿Se cumplió el objetivo deseado?

Sí, hubo mucha afluencia de público, la organización del evento salió perfecta y  los actos  se desarrollaron en los horarios previstos…todo salió genial.

¿Qué repercusión tienen todos estos proyectos?

Ayudan a que Añaza pierda el estigma que ha tenido durante tantos años… Ya no es lo que era antiguamente, ahora es un barrio maravilloso donde la gente quiere tener un futuro, trabajar y salir adelante y creo que eso con los años se ha demostrado. Es un barrio muy potente socialmente y ha mejorado muchísimo. Considero que, ahora mismo, Añaza es uno de los mejores barrios de Santa Cruz.