El sistema de captación de infracciones conocido como ‘foto-rojo’, instalado en la zona de Miramar, en Ofra, a principio del mes de noviembre, ha iniciado el procedimiento sancionador contra 3.500 conductores, en un primer balance hasta el pasado mes de marzo. Este dispositivo capta imágenes de los vehículos que sobrepasan la línea de detención cuando está en color rojo.

Las sanciones por saltarse un semáforo se concretan en una multa de 200 euros y la retirada de cuatro puntos del permiso para conducir. Hasta 97 conductores han sido captados, en más de una ocasión, infringiendo la legislación vial. Concretamente, dos conductores, un hombre y una mujer, ostentan el negativo guarismo de haber sido sancionados hasta en tres ocasiones en el mismo punto y por idéntico motivo. Curiosamente entre los reincidentes figuran muchos vehículos propiedad de empresa de alquiler de coches e incluso de transporte de pasajeros.

El ‘foto-rojo’ mantiene una captación media de infracciones diarias de 23 casos, aunque el día más negativo en este apartado fue el siete de noviembre del año pasado, cuando en una jornada se saltaron este semáforo 83 conductores. El 36 por ciento de las infracciones durante este periodo se concentran, semanalmente, durante los lunes y los miércoles, siendo el domingo el día con menos vulneraciones de la normativa, apenas un seis por ciento del total.