A la hora de mostrar nuestra empresa, producto o servicio en las redes sociales, debemos tener en cuenta varios aspectos:

 

1. Tener claro cuál es nuestro objetivo principal.

Debemos saber si queremos presentar la marca, fidelizarla, ganar nuevos clientes, ser un canal entre la empresa y el cliente… Normalmente deseamos dar respuesta a todo lo anterior, pero tenemos que priorizar cuál es nuestro objetivo principal, para poder centrarnos en él y lograr alcanzarlo.

 

2. Público potencial.

Por otro lado, tenemos que acotar el sector al que queremos dirigirnos especialmente, si a hombres, mujeres, jóvenes, mayores, solteros, casados... Es importante que tengamos esto en cuenta antes de trazar la estrategia, ya que así podremos centrarnos mejor en nuestro público. De esta manera, sabremos que los más jóvenes suelen estar en contacto con las redes sociales en horarios diferentes que los de mayor edad, por ejemplo.

 

3. Estudiar la competencia.

Es muy importante conocer la actuación de nuestra competencia en el mercado, y analizar cómo se dirige ésta a sus clientes a través de las redes sociales. De esa forma y sin intentar hacer nunca una copia, podremos aprender de ello. Analizando todas esas actuaciones, podremos conseguir extraer los aspectos positivos para que podamos destacar respecto a esa competencia. 

 

4. Presupuesto.

En la medida de lo posible, se debe realizar un pequeño presupuesto de lo que vamos a destinar en las redes sociales. En él se añadiría todo lo relacionado con las fotos que necesitemos, la cartelería, el community manager, que es la persona encargada de su gestión... Desglosando todos estos aspectos podremos llevar a cabo una mejor estrategia de marketing.

 

Manteniendo las pautas establecidas en estos cuatro pasos tan sencillos y tan importantes a la vez, podremos elaborar una pequeña estrategia de marketing aplicada a las redes sociales. A continuación, habría que realizar el siguiente paso, que es el más complicado: el mantenimiento, sobre el que profundizaremos más adelante.